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jueves, 19 de octubre de 2017

Crecí...

 

Crecí sobre un campo rojo de amapolas,
en medio del sentir… del dolor,
acompañada de la tristeza y del llanto.
Con el son de la guitarra de mi interior,
cantando las imagines del desengaño,
sentada en el sinfonier de la esperanza,
donde cada primavera había nuevas historias
de amores y desengaños.

Era mi cuerpo tierra arada
donde las semillas crecían sin presente ni pasado.
 No faltó  la lluvia, la luna, el sol…
y un poco de aire para espolvorear el polen acumulado.

Cuando llegó el otoño me vestí de gris azulado
y buscaba el mar en un bosque aterciopelado
donde los chopos y los eucaliptos sombra daban a mi pasado
enterrando entre las hojas secas la desdicha
de aquellos años tan  marcados..."

María Sánchez/ octubre- 2017
Reservados los derechos

domingo, 15 de octubre de 2017

Puntual a la cita...


Así vuelves cada domingo,
puntual a la cita,
como el cristal ahumado 
que guarda las huellas de tu aliento,
 no deja pasar la luz de otro amanecer.
Aunque la lluvia lo limpia,
el tiempo lo vuelve a humedecer.

M. Sánchez, octubre/2017
Reservado los derechos

lunes, 27 de octubre de 2014

La sin-razón de las pasiones...

             
                           
Despertar los sentimientos
confundiendo  a mis sentidos
con diferentes olores afrutados,
que saborean sensaciones,
que despiertan sentimientos
y devoran intenciones
sin concebir íntimos  deseos.

Curiosas sensaciones,
se detienen mis pensamientos,
que regalan mil amores…

Quiero atrapar la compañía
que me aporta la paz,
la serenidad y el sosiego
que necesita mi alma
confundida entre ilusiones
que me regala su cuerpo,
y hayo mi soledad
combatiendo con los  miedos.
  
Curiosa mi mente
no se  reprime,
dándole aires de libertad
aprisiona mi respiración
y me acerco cada vez más
a este amor sin condiciones.

Curioso es amar,
todo lo que en mi nace,
mereciendo esperar
la sinrazón de sus pasiones.


Ilusión (M. Sánchez, 20-5-2012)

A solas con mi YO



El día llegó…
¡Cuánto he ansiado este momento!
Abrazarte, sentirte cerca
y que mi mente sea como el alba
que estalla en un abrazo de luz.
Allí quedé sola,
con mi mente y mi yo.

También llego la aurora,
lentamente fue cayendo
como caen  los pétalos de una flor
que para ti guardaba…
En mis manos se marchitó.
Fue cuando comprendí
que eras un espejismo
al que no llegaba mi amor.

Entonces mis versos
quedaron rotos de celos
y sin aroma…
No preguntes cómo pasó,
porque ya no importa
el cómo, ni el dónde…

Ya sólo quedan lágrimas
que mi alma derramó.

 ( M. Sánchez, 28-4-2012)
Reservado los derechos


El beso al aire...


Un beso vuela en el aire,
midiendo la fuerza 
hasta llegar a su destino,
vino la brisa y se lo llevó,
yo no se donde…!
Mis ojos se quedaron a oscuras
al ver el estallido del sol.
Miles de mariposas lo llevaban
hasta depositarlo en tu corazón

Sigo con la vista atrapada
en el recuerdo mil y una vez,
siguiendo el camino del viento.
Aquel beso…!

Los besos viajan libres,
la brisa los mueve de aquï para allä,
no se sabe a donde van.
Lanzo mis besos al aire
y encuentro la felicidad.


Ilusión ( M. Sánchez 5-5-2012)
Reservados los derechos.

domingo, 6 de julio de 2014

Notas de sonido...

  
Traerme tus manos,
 ponlas  aquí…
donde laten los sentimientos.
El camino que me queda por vivir,
ese extraño  camino de metamorfosis
hacia el horizonte de la vida,
donde nos cambiamos de traje
y tiramos los calcetines mal olientes.
Mis botas ya están gastadas
Y busco donde quemar  todos mis despojos…

Toca mi corazón,
siente como  vive en el silencio
por ti, por tu amor,
en la espera
y arrancas de mis venas
las horas que corren
y que solo tú, con tu  calor,
paralizas  el frío
de las calles solitarias
donde el viento silva
canciones  sin nombres.

Traerme tus ojos,
no te olvides de tu mirada,
los  gestos de tu boca,
de tu voz…
que suene el eco de lo que fuimos 
en él hallare la fuerza
y el silencio serán notas de sonido.
de la nebulosa luz
que abarca mi memoria y el olvido.

(M. Sánchez, noviembre, 2012)

Reservado los derechos

Incertidumbre...

                                
Soy peregrino que recorro
con mi cayado y mi mochila
caminos de piedras que se cruzan
formando cadenas de siglos.
Escucho su eco,
siempre la misma sinfonía,
siempre la misma voz...

El destino me acompaña
por paisajes desterrados.
Es mi mente un  desierto
donde se borran las huellas,
donde el rumbo se perdió
 y no encuentro mi estrella.
Llego a la meta del acantilado
donde las horas es una sola hora
eternamente repartida
bajo el cielo lluvioso
y movida por los rayos del sol.

Se apoderó la incertidumbre
de esta mente perturbada
                de preguntas que no cesan,                  
afirmaciones que no convencen.
En el  blanco cielo pasean
caprichos y sentimientos
con esfinges  que confunden
y grandes templos que elevan
la gloria de los Dioses.

Esta ciega incertidumbre
me reclama el amor
 y me grita lo que  siento
sin  pactos ni condiciones.
A veces,
me refugio en las nubes,
con mi soledad, con mi  silencio…
A veces quiero ser  aire,
otras ser  lluvia,
otras ser de fuego,
otras ser  la tierra
y otras…
dejar que me arrastre el viento.  

 ( M. Sánchez, 29 sept. 2012)